Hoy va a ser un buen día. Es domingo, me levanto, abro la ventana y un rayo de sol entra en mi habitación, e inconscientemente, se me pone una sonrisa en la cara, y mi boca suelta un: hoy va a ser un buen día. Desayuno mientras veo en la televisión, aquellos dibujos que veía de pequeña, y.. estoy feliz, porque hoy, domingo, nada puede estropearme el día.. Me visto, me cepillo los dientes, me peino y salgo con las amigas. Llego a casa y después de comer veo la típica película de los sábados por la tarde, la típica película de final feliz. Sí, hoy está siendo un buen día...
Llegan las 5.30 de la tarde, y vuelvo a salir con las amigas y a las 8 me voy a casa para cenar, ducharme y arreglarme, que después de mucho tiempo, saldremos de fiesta, por lo que no puedo pensar otra cosa que no sea.. hoy está siendo un buen día. Las 2 de la mañana, en el bar que solemos ir siempre que salimos de fiesta, mucho alcohol, muchas risas... Pero de pronto entra un grupo de chicos, SÍ, es ÉL.. Mi cara cambia por completo. Mi corazón comienza a palpitar cada vez más y más deprisa y no dejo de mirar por aquella zona.. buscando qué? una mirada quizás, o simplemente.. verle, ver al hombre el cual hace tres años y casi un mes que me dejó, con el único que he sentido esas mariposas en el estómago que se sienten cuando estás realmente enamorado de alguien. Mi buen día se ha acabado. Puedo quedarme y seguir con mis amigas divirtiéndome.., pero decido coger la cazadora, soltar la copa, poner una escusa e irme a casa…
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