Te he visto crecer y me siento orgullosa de haber podido compartir todo lo que los dos sentíamos, de haber reído juntos cuando hacíamos de las nuestras, o de las charlas que nos dábamos con los demás.
Me has demostrado tanto en estos años, que no creo que te diga adiós nunca, no podría. Has sido mi punto débil de la risa, si no era contigo no me reía, pero he aprendido a compartirte.
Tal vez, cuando tengamos más años, no seremos unos simples amigos que comparten todo, podemos ser algo más, y así poder contar más a fondo lo que de niñez sentíamos.
Tú con tu orgullo, así es como te conocí y así es como te empecé a querer, sin ningún cambio, y por nada en este mundo me alejo yo de ti.
Tal vez, cuando tengamos más años, no seremos unos simples amigos que comparten todo, podemos ser algo más, y así poder contar más a fondo lo que de niñez sentíamos.
Tú con tu orgullo, así es como te conocí y así es como te empecé a querer, sin ningún cambio, y por nada en este mundo me alejo yo de ti.